Caída de tensión y calentamiento son problemas distintos
El apartado 2.2.2 de la ITC-BT-19 y el apartado 5 de la ITC-BT-40 hablan de caída de tensión. La Tabla 1 de la ITC-BT-19 habla de intensidad admisible. Son dos condiciones que se comprueban por separado y que dan resultados distintos:
- La caída de tensión crece con la longitud. Un tramo largo con poca corriente puede fallar por aquí y sobrarle sección para el calentamiento.
- La intensidad admisible no depende de la longitud en absoluto. Un tramo corto con mucha corriente —el clásico de batería a inversor— puede tener una caída ridícula y aun así ser un conductor insuficiente.
Esta herramienta resuelve las dos y pone el aviso de intensidad admisible por encima del resultado de caída cuando falla, porque de las dos, sólo una tiene consecuencias térmicas.
Tres formas de arreglar una caída excesiva
Cuando la caída se pasa del límite hay exactamente tres palancas:
- Subir la sección. Es lineal: al doble de sección, la mitad de caída.
- Acortar el trazado. También lineal, y a menudo la más barata si el equipo se puede recolocar.
- Subir la tensión del sistema. Es la más potente de las tres y la que más se olvida. Al doblar la tensión, la misma potencia circula con la mitad de intensidad y el presupuesto de caída en voltios se dobla, así que la caída porcentual cae a la cuarta parte.
La cuenta, paso a paso
ΔV = 2 · L · I / (γ · S)
ΔV % = ΔV / U · 100
Donde L es la longitud de ida en metros, I la intensidad en amperios, γ
la conductividad en m/(Ω·mm²), S la sección en mm² y U la tensión nominal
del sistema. En un circuito de generación, la I que entra en la cuenta es el
125 % de la máxima intensidad del generador, según el apartado 5 de la
ITC-BT-40.
El porcentaje que sale es además tu pérdida de rendimiento: un 1,5 % de caída es un 1,5 % de la energía convertida en calor dentro del cable.
